Fuente: Clínica Subiza
Rene Antonio Hinojosa Benavides

La palabra neumonía asusta a todos por lo que a la menor sospecha empiezan a hacerse tomografías que muestran lesiones leves en los pulmones, y empiezan tempranamente a tratar con quimioterapia esas neumonías leves, ahora recién se conoce que es un error, porque esas muestras tomográficas que aparentan una neumonía COVID-19 al 10% en realidad son neumonitis virales que se van a resolver solas.


Desde abril de 2020, cuando no sabíamos nada de esta enfermedad, se pretendió contener la enfermedad en su primera fase con cloroquina, azitromicina, ivermectina, atorvastatina, aspirina, prednisona, dexametasona y otros, pero ahora ya sabemos que estos medicamentos solo empeoran una neumonía de leve a grave, decayendo el paciente rápidamente a la segunda fase.

Las regiones de San Martin y Arequipa se han “ivermectinizado”, han repartido miles de dosis con la intención de reducir la replicación viral; sin embargo, no ha descendido su mortalidad a causa del coronavirus, incluso el uso inadecuado de ivermectina produce tembladera, nauseas visión borrosa, que son efectos adversos de este medicamento, y que pueden confundir al médico quien al creer que es coronavirus suministra al paciente más medicamentos, que si se  pueden usar en la segunda fase, porque si se ingieren en la fase temprana pueden empeorar al paciente.

Hoy en día se menciona el sesgo de supervivencia, donde alguien puede decir “como ya he tomado dióxido de cloro y estoy vivo, entonces el dióxido de cloro me salvó”, no necesariamente tiene que ser cierto, hay que considerar la probabilidad de que pueda causar gastritis o lesiones en el esófago, en el entendido de que un medicamento a ingerir debe ser validado en por lo menos dos mil personas para poder decir si funciona o no; sin embargo, vemos que se reparte masivamente azitromicina o ivermectina, como ya lo hizo Iquitos, San Martin, Arequipa y Lima, pero igual continúan los decesos.


Ahora en agosto de 2020 se ha aprendido que las pruebas rápidas no sirven para detección temprana de la COVID-19, porque, aunque se presente fiebre al día 1,2,3 o 9, la prueba rápida va a salir negativa, por lo que no se debe aplicar la prueba rápida para hacer diagnóstico temprano.


Fuente: Freepik

De igual modo hay que tener muy en cuenta que hay pacientes asintomáticos, que son aquellos quienes tienen el coronavirus, pero no tienen tos, no tienen catarro, no tienen fiebre ni otros síntomas comunes, mas a pesar de que no tenga síntomas, si pueden llegar a transmitir la enfermedad a otras personas; pueden no requerir tal vez en ese momento algún medicamento, pero si pueden requerir intervenciones médicas para evitar que siga desarrollando la enfermedad; y también pueden en algún momento empezar a desarrollar síntomas, por lo tanto son pacientes que requieren una monitorización muy estrecha.

Existen enfermedades que se pueden llegar a manifestar asintomáticamente como por ejemplo la infección por el citomegalovirus, el hipotiroidismo subclínico, la esclerosis múltiple y la COVID-19, motivo por el cual todos los entendidos deben contener esa desesperación con explicaciones, campañas y difusión de experiencias médicas.

 

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