Fuente: ESAN | Graduate School of Business
Uriel Rigoberto Quispe Quezada
uquispe@unah.edu.pe

Cada vez más, se está haciendo recurrente, los negocios familiares no pasan la segunda y tercera generación, por la falta de previsión y planificación, en su línea sucesoria.


El gran desafío de los negocios familiares, es lograr trascender a través del tiempo, a medida que pase los años, ésta debe generar crecimientos sostenidos, para ello debe de tomar medidas adecuadas de cara a un futuro, en el que el patriarca o fundador de la empresa, en algún momento deba dejar de desempeñar sus funciones y que las nuevas generaciones sucesivas logren asumir estas con responsabilidad y acordes a las exigencias requeridas.

Cada generación que logre asumir en la línea sucesora, deberá de cumplir niveles de expectativas acordes a la función, cuya capacidad de respuesta deba reflejar confianza, entre sus miembros, éstas al final estarán supeditadas a las decisiones que tomen sus líderes, sean positivas negativas, al final generan impactos positivos o negativos, se espera que éstas últimas no sean con mayor incidencia.

Es evidente, que, en sus etapas iniciales, muchos de los negocios familiares, no logran asumir su responsabilidad, en el que es inevitable lograr realizar una sucesión adecuada y pertinente, aún todavía existe la negativa de tomar el rol que le corresponde, irresponsablemente se piensa que el momento de la sucesión está lejana o caso contrario descuidadamente se piensa, si esto ocurre se realizara en ese momento.

Este nivel de la falta de previsiones y planificación, trae consigo, que muchos de los negocios, no logren pasar la segunda y tercera generación, incluso a sabiendas de ello, no existe, una clara evidencia de revertirla por la falta de interés de lograr consolidar adecuadamente sus negocios.


Allí, radicará su importancia, de generar espacios que permitan, que en el momento que se produzca esta sucesión, las personas que deban asumir en la línea sucesora, estén debidamente preparadas y entrenadas, con sus conocimientos, habilidades y experiencia para la buena marcha de la organización.

Fuente: Se Habla Derecho

Si ésta refleja este interés existirá una buena probabilidad de certeza en las decisiones que se tome, caso contrario aumentará los niveles de riesgo en generar decisiones que no logren contribuir de manera positiva a la organización.

Se deba incidir, en la aplicación de protocolos familiares, que son instrumentos necesarios a fin de canalizar adecuadamente esta sucesión, de manera ordenada, manteniendo niveles de cohesión familiar, amparados en los valores y la filosofía empresarial, además se deba incluir los requisitos a alcanzarla, las funciones a desempeñar, el establecimiento del régimen de funcionamiento y disciplina interna.

Estos instrumentos, brindaran el nivel de seguridad legal que se requiere en beneficio de los miembros del entorno familiar, incluirá documentos, caso de testamentos o pactos de socios, está claro que el objetivo es lograr alcanzar niveles de transparencia, en velar adecuadamente los intereses de la organización familiar.

No esta demás, acompañar con el instrumento denominado “due diligence”, que no, es más, de ser un instrumento preventivo que refleje la situación jurídica y económica del negocio”, esta ofrecerá un punto de partida y obliga a los sucesores elaborar un plan del estado obligacional y económico de la empresa.

Fuente:

RRHH Digital

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