Fuente: Mongabay Latam
Rene Antonio Hinojosa Benavides

En el Perú la tala ilegal es un gran problema que viene impactando negativamente las Áreas Naturales Protegidas (ANP), actividad que consiste en la extracción de árboles de manera no sostenible, situación que ocasiona un gran desequilibrio en el hábitat animal,


aunado al impacto negativo en el ambiente y en las especies que habitan en ella.

En las ANP la extracción de árboles de especies forestales y los derivados de la transformación de éstos es ilegal, existiendo leyes que prohíben estas actividades antrópicas y sanciones que llegan a pena privativa de la libertad contra quienes las incumplen, salvo que esta tala sea con fines de subsistencia y bajo un plan de manejo agroforestal, toda vez que las ANP son consideradas como patrimonio natural del Perú, por lo tanto, son protegidas por el Estado que vela por la seguridad de sus recursos naturales, luchando desde sus diferentes sectores contra la tala ilegal.

“Siendo ampliamente reconocido que el mercado ofrece altos precios por las maderas finas que aún existen en los bosques de la Amazonía peruana, en el medio oficial, la tala ilegal genera principalmente una preocupación por la pérdida del capital” (Osorio, 2010 p.86); pérdida ocasionada por una actividad informal que rehúye al control del Estado y, en segundo lugar, por la pérdida del potencial económico del bosque que pone en riesgo la inversión privada que el Estado promueve a través de concesiones forestales otorgadas según la legislación vigente.


Nuestro país cuenta con la ley del Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales, en el cual se considera el manejo sostenible y moderado evitando la sobre explotación.

Fuente: Mongabay Latam

Por otro lado, el cultivo ilegal de la coca (Erythroxylum coca) es otra actividad ilícita que también viene afectando algunas ANP, generándose una transformación del ecosistema natural, ya que para realizar el cultivo de esta especie necesariamente se tiene que deforestar una zona a fin de instalarla y adecuarla; presentándose una serie de alteraciones en cuanto a los valores naturales de las ANP, así como también fragmentaciones de los ecosistemas terrestres, dando lugar a lo que es el narcotráfico uno de los temas más sonados en la selva.

El cultivo de la coca y sus productos derivados, ecológicamente han causado daños en las zonas más débiles de nuestra Amazonia, siendo un factor que se interpone en su desarrollo. “Estas alteraciones se ven reflejados en la disminución por área en la oferta de alimentos y materias primas, así como la degradación y perdida de la fertilidad del suelo en relación a su vegetación” (Urrelo, 1997 citado por Gálvez, 2020 p. 17).

Ante esta situación existen ciertos lineamientos políticos que enmarcan una lucha contra el tráfico de drogas y los cultivos ilícitos en un ANP, es así que el Estado peruano tiene el deber de cuidar estas áreas, rechazando los cultivos de la hoja de coca, a menos que exista una autorización y se tenga registro por ENACO bajo ciertas condiciones de zonificación y con el manejo que se realiza en el plan maestro de las ANP.

Referencias

Gálvez, F. (2020). El cultivo ilegal de hoja de coca y su erradicación como operaciones estratégico-militar en el BCT N°38 Huachocolpa [Tesis de licenciado en ciencias militares con mención en administración, Lima, Perú] https://n9.cl/ouzd5

Osorio, M. (2010). Tala “ilegal”: una aproximación sociocultural. Revista Xilema, 23 (1), 85-88.

 

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