El amor y la gratitud hacia las madres es un sentimiento universal que se extiende a lo largo de la historia. Desde tiempos inmemoriales, la maternidad ha sido [y aun es] considerada una de las responsabilidades más importantes de la mujer, no solo por garantizar la supervivencia y el bienestar de la familia, sino también por transmitir valores universales y educar a sus hijos para que se conviertan en miembros responsables, respetuosos y productivos de la sociedad cambiante.

Según Muraro (1995), el significado simbólico de la madre es profundo y abarca múltiples dimensiones. La figura de la madre representa el origen de la vida y está asociada con el amor incondicional, el cuidado, la protección y el apoyo emocional (pp. 14-15). Mientras, que la concepción semántica de la madre se refiere al conjunto de significados, valores y representaciones culturales que se le atribuyen a la figura materna en diferentes sociedades y contextos históricos. Estos significados pueden variar según las creencias, tradiciones y normas sociales de cada cultura. Por consiguiente, la madre representa la conexión íntima entre la vida y la existencia humana. Su papel en la crianza y el cuidado de los hijos es fundamental para el desarrollo y el bienestar de las personas (Churchland, 2012). Además, la relación madre-hijo/a es una de las relaciones más cercanas y significativas que experimentamos a lo largo de nuestras vidas.

Pero el papel de la madre va más allá de la biología y la supervivencia. La madre es un pilar emocional para sus hijos, siempre dispuesta a brindar amor y apoyo incondicional en los buenos y malos momentos de la vida familiar y social. En este día de la madre, es importante reflexionar sobre todo lo que nuestras madres hacen por nosotros y reconocer su sacrificio y dedicación. Demostremos nuestro amor y gratitud hacia ellas en todo momento, no solo en esta fecha especial. El amor y el apoyo de una madre son valiosos, independientemente de las expectativas externas o de cómo otros la vean. Cada madre tiene su propia manera de amar y cuidar, y lo más importante es el vínculo único que compartes con ella (Ford, 1988, p. 16).

Valorar y apreciar el amor y los esfuerzos que tu madre ha puesto en criar y cuidar a su familia puede ser una forma de reconocer su sacrificio y la importancia de su papel en tu vida. (Russo, 2012, p. 33). Desafortunadamente, aún existen hijos ingratos y esposos egoístas que no valoran a sus madres y esposas, respectivamente. Es importante recordar que el amor y el respeto son valores fundamentales en cualquier relación humana, y debemos demostrarlos hacia nuestras madres en todo momento. No las tomemos como garantizadas, sino agradezcamos su dedicación y amor incondicional.

No solo debemos honrar a nuestras propias madres, sino también a todas las madres del mundo que trabajan incansablemente para garantizar la supervivencia y el bienestar de sus familias, a menudo en condiciones difíciles y sin reconocimiento. Es importante reconocer y agradecer a todas estas madres por su sacrificio y amor incondicional.

En resumen, en este día de la madre debemos reflexionar sobre la importancia del papel de la madre en nuestras vidas y expresar nuestro sincero amor y gratitud en vida hacia nuestras madres, esposas y conyugues. También, debemos recordar la importancia de valorar y honrar a todas las madres [y mujeres] del mundo en todo momento. ¡Feliz día de la madre!», mamá [Magdalena] y hermana [María Magdalena]. 

Referencias:
  1. Churchland, P. (2012). El cerebro moral. Lo que la neurociencia nos cuenta sobre la moralidad. España: Paidós.

  2. Ford, R. (1988). Mi madre. España: Editorial Anagrama.

  3. Muraro, L. (1995). El orden simbólico de la madre. España: horas y HORAS.

  4. Russo, R. (2012). Sobre mi madre. Alemania: German25.

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