Fuente: Deutsche Welle
Rosa Cecilia González Ríos
rgonzalez@unah.edu.pe

“El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”.Marcel Proust.


El año 2020 a puertas de terminar, dejó estragos por doquier en muchos sentidos y aspectos, un sinnúmero de enseñanzas y aprendizaje, escenas que han pasado ante los ojos de cada uno de nosotros como muestras de resiliencia, de reinvención, de tristezas e ingratas melancolías. Se va culminando un año donde estar encerrados en casa con los nuestros era una cuestión de protección dejando de lado aquel movimiento trajinado de la vida diaria, entre rutinas o planes para salir de ella.

Precisamente, una de las actividades más afectadas con el COVID-19 ha sido el turismo, lo cual ocasionó mucha incertidumbre en la parte de la oferta turística, con mucho énfasis en los actores involucrados de cada destino, se paralizaron los ingresos económicos para el sector privado, para los emprendedores que con mucho entusiasmo se preparaban para temporadas importantes como los feriados largos o las vacaciones, era seguro observar los arribos de los visitantes para llevarse los más gratos recuerdos y emociones; sin embargo, estos viajes organizados o espontáneos desaparecieron por buen tiempo en nuestro país y en el mundo.

Desde las organizaciones internacionales, como la Organización Mundial del Turismo (OMT) se iniciaron una serie de propuestas y lineamientos para revertir con mucho tino y estrategia los estragos de la paralización del sector, se generaron convenios y alianzas, escenarios bastante productivos abiertos al debate y decisiones trascendentales, el 2020 llegó recargado de lecciones, de oportunidades y de mucha paciencia.


Zurab Pololikashvili, Secretario General de la OMT (2020) precisa que millones de personas perdieron la oportunidad de explorar lugares diferentes y conocer culturas y costumbres distintas. Y el mundo perdió las oportunidades que brindaba el turismo de crear empleo, apoyar a las empresas, impulsar el desarrollo y proteger y conservar todo aquello que nos mueve a salir de nuestras casas para verlo.


Fuente: Agencia EFE

Las llegadas de turistas internacionales cayeron un 93% en junio en comparación con 2019, según los últimos datos de la Organización Mundial del Turismo, que muestran la grave repercusión que ha tenido la COVID-19 en el sector. Según la última edición del Barómetro del Turismo Mundial del organismo especializado de las Naciones Unidas, las llegadas de turistas internacionales se redujeron en un 65% durante la primera mitad del año. Se trata de un desplome sin precedentes causado por el cierre de las fronteras en todo el mundo y la introducción de restricciones de viaje como respuesta a la pandemia.

En las últimas semanas, un número creciente de destinos ha empezado a abrirse de nuevo a los turistas internacionales. La OMT informa de que, a principios de septiembre, el 53% de los destinos han aligerado las restricciones de viaje. No obstante, muchos gobiernos se mantienen cautelosos, y este último informe muestra que los confinamientos impuestos durante la primera mitad del año han tenido un impacto demoledor en el turismo internacional.

El escenario 2020 termina con una preocupación latente, pero con herramientas que pueden ser utilizadas para revertir la situación a largo plazo; ahora ya podemos viajar, no obstante, debemos continuar con los protocolos sanitarios con mucha responsabilidad. Seguimos!!!

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