Fuente: Grandes Logros
Ketty Marilú Moscoso Paucarchuco
kmoscoso@unah.edu.pe

Se conceptualiza al emprendimiento como “el medio con el cual explotar el cambio como oportunidad para un negocio diferente” Peter F. Drucker (1985), se dice que también que “es perseguir la oportunidad más allá de los recursos que se controlen en la actualidad” (Stevenson, 2000).


Todo emprendedor debe poseer características como el compromiso con sigo mismo; demostrar perseverancia, concentrándose en su proyecto, sin ningún tipo de distracciones. Debe poseer iniciativa para aventurarse e impulsar algo; ser determinante en sus decisiones, con resoluciones firmes y acertadas.

La creatividad e innovación del emprendedor permite inventar productos o servicios nuevos u originar distintos usos a los productos que ya existen, generando una propuesta de valor diferenciada; el emprendedor debe ser optimista, confiar en sí mismo y ser positivo; potenciar el trabajo en equipo y sobre todo saber escuchar.

El emprendedor debe saber que hay posibilidades de fracaso, ser tolerante a ello y aprender de los errores es una salida; la visión es fundamental, se debe conservar siempre el modelo de negocio futuro y si algún cambio existe debe ser para crecer; ser apasionados con lo que hacen es vital.


Provenir de un núcleo familiar donde es común hacer empresa ayuda al emprendedor ya que encuentra cierta independencia y confianza para desenvolverse en el mercado, la edad juvenil es un momento oportuno para emprender, por su vigorosidad e ímpetu.

Fuente: Emprender Fácil

La experiencia laboral, pero sobre todo la educación, impulsan al emprendedor por sus conocimientos técnicos-académicos, creatividad e innovación; el apoyo de la familia y el entorno amical, son variables importantes que explican la conducta del emprendedor; la necesidad de un logro es un reto individual que se solidifica en una estructura de valores.

El emprendedor se enfrenta a distintos retos que debe ir aplacando, como la falta de experiencia, ausencia de capital, posibilidad de una mala inversión, debilidad en sistemas de información, riesgos y fallas en el control empresarial, estrategias débiles o mal planificadas, temor de consultar, una mala administración de su tiempo, endeudamiento, falta de liquidez, entre otros.

No existe una determinación exacta que indique cual es el perfil de un emprendedor; en el difícil camino de los negocios, se va puliendo su personalidad, cada logro de objetivos motiva y permite su autorrealización, una satisfacción personal que brinda seguridad en todo su recorrido empresarial.

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