Inicio Edgar Gutiérrez Gómez Celebrando la independencia

Celebrando la independencia

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Edgar Gutiérrez Gómez
egutierrez@unah.edu.pe

La situación patética de los peruanos sigue siendo, glorificar las guerras y batallas fracasadas ante sus enemigos de turno. Ya es un rito anual.


La historia oficial es escrita por los supuestos triunfadores de la contienda bélica; queda pues, aceptar a regañadientes esa historieta fantástica. Por primera vez en mi vida nonagenaria, no se ha perdido clases en la educación básica. Pues no se dio los ensayos para el desfile escolar. El instructor aficionado, apaleando físicamente a los hijitos de mami con la disciplina militar de un cuartel. Los profesores de historia narrando lo mismo de siempre.

Embanderar de manera obligatoria la ciudad y el centro escolar, para aparentar sinónimo de patriotismo. Tanto se apasionan con la historia, el de sentirse orgullosos de ser peruanos y chillar ¡Viva el Perú! Pero, cuando el territorio peruano se encuentra en situación crítica a provocación de sus gobernantes con intereses económicos, esos que se emocionan por el ¡Viva el Perú! Jamás se alistan, ni se alistaron para el servicio militar obligatorio, ni voluntario.


Más aún, no desean que ninguno de sus familiares jóvenes se enrole en el ejercito del Perú. Pues, según sus criterios es una pérdida de tiempo para ellos y se hacen el pichi de solo pensar en el cuartel. Podrían tener razón, porque los que sirven al ejército son soldados reclutados de las canteras peruanas, que el mapa del Perú no registra oficialmente.


Dada la curiosidad, son ellos los que más se identifican con el Perú. Darían su vida por su territorio peruano, pero resulta que no tienen ni un kilo de tierra privada para defender ante la invasión extranjera. Los grandes propietarios de extensas tierras en el Perú, jamás envían a sus hijos, ni familiares a servir al ejército. Por el contrario, usufructúan a nombre de la defensa del territorio peruano y son dueños de grandes extensiones de tierras. Mejor: Los dueños del Perú, título fiado de Carlos Malpica.


Fuente: Andina

Los peruanos en este mes de julio, se emocionan hasta las lágrimas por su Perú. Adulan a sus héroes caídos en diferentes guerras y batallas. Mientras los soldados reclutados sin sueldo, están en la lista de anónimos, sin laureles para ofrendar flores. Tanto amor y patriotismo ¿Por qué, no se enrolan al ejército en forma obligatoria y sin excepción? Podrían establecer requisitos mínimos para cumplir como, por ejemplo: prohibido casarse sino tienen licencia militar, condenar como traición a la patria por faltar al servicio militar.

Los congresistas que no tienen instrucción, ni educación, podrían legislar a ese nivel. Pues, ellos aman al Perú, más que cualquier ciudadano común y corriente. A esos políticos que no tienen idea de la teoría política, pero son gobernantes: las fuerzas armadas y escolares de todo el Perú; tienen que otorgarles pleitesías con un desfile cívico.

¡Peruano! No hay nada que festejar. Ese triste discurso que: somos libres, no existe. Pues: la religión oficial es la católica, no existe sacerdotisas, no existe ministerio del varón, no existe el matrimonio gay, los segmentos A, B, C, D y el alfabeto continúan, el sufragio es obligatorio, no permiten la poligamia, el aborto, la eutanasia, el comercio libre de drogas. Ya es hora que los peruanos nos hagamos adultos y empecemos a tomar decisiones sobre qué cosas no podemos hacer en libertad. Así como están las cosas, total, que viva la dependencia y opresión de los siglos por los siglos: …

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